No son nuevas las malas praxis de algunos profesionales para conseguir clientes presentando productos y servicios con condiciones que, a primera vista, resultan muy atractivas pero que no son sino tapaderas de fraudes y engaños.
No obstante, lo que en muchos sectores es algo, afortunadamente, ocasional, en materia de asesoramiento y consultoría de protección de datos empieza a ser un riesgo a tener muy en cuenta por parte del empresario que no quiera ser objeto de estas estafas.


